lunes, 22 de marzo de 2010

En Oscuridad


Sumergido en prisiones de oscuridad

Por voluntad propia, no lo puedo explicar

Cada día yo invento como sea escapar

Pero es muy difícil y me quedo por voluntad

Apresado queriendo y sin querer

En esta agonía de mil quejas

Y aun así digo muy dentro de mí ser

Que este sufrimiento no vale la pena

Y entonces encuentro en las tinieblas

Un recurso más grande que la vida

La muerte de seguro es la solución

Y clamo a quien responda antes del adiós

Y en el preciso instante, el más oportuno

Escucho una suave voz que me detiene

Me dice que me ama, que no lo haga

Y confundido obedezco a esa suave voz

Que me conforta cuerpo, alma y corazón

Y reconozco que mi vida lo necesita

A ese que es el único Dios.

Y desde entonces mi vida cambio

Desde que Cristo mi ser transformó.

Autor: Fernando Javier Cortés

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